miércoles, 16 de enero de 2019

Lo hago porque te quiero

Fuente: http://laduda.net/colexio-xornalistas-pide-se-trate-caso-diana-quer-froito-da-violencia-machista/
No le gusta que me ponga esa falda. Tiene razón, es demasiado corta. No está bien que salga tanto con mis amigas. Es normal, siempre salen hasta muy tarde. Me controla el móvil. Pero es porque me quiere. No deja que hable con otros hombres, se pone celoso, porque soy suya. Los celos son una muestra de amor. Se ha enfadado y se ha puesto agresivo. Pobre, ha tenido un día muy estresante. El primer bofetón. Ha sido culpa mía, lo he puesto nervioso. El segundo. No tenía que haber hablado tanto. La primera paliza. Es verdad, lo siento, la comida estaba fría. ¡Un ramo de flores! ¿Ves? Está loco por mí, lo hace para que aprenda. Segunda paliza. Ojo morado. Tápate y di que te has caído en el baño. Lo hago porque te quiero, amor, no se lo digas a nadie, lo siento. Tercera. Es que no te enteras, joder, no haces nada bien. Deja de llorar, estás muy fea así. Levanta y vete de aquí. Cuarta. He visto cómo te mira tu compañero de trabajo, no quiero que vuelvas. Eres mía. Quinta. Sexta. Séptima. Hasta aquí. Se acabó. Busca ayuda. La encuentra, pero no es suficiente. Orden de alejamiento. Como te pille te enteras. Te vas a arrepentir. Gana el miedo. No sale, y cuando lo hace, siempre acompañada. Aun así la alcanza. Cumple con su palabra y la mata. Él, unos pocos de años a la cárcel, y fuera. Ella, no volverá a sonreír. “Mujer muerta a manos de su ex pareja”. No. Mujer asesinada a manos de su ex pareja. La han matado. Nos han matado. 47 veces el año pasado, 3 este año. Por ahora. Andalucía ganó la carrera, donde fuimos 12. Pero no pararemos. Yo soy Rebeca, Laura, Romina y Jennifer. Celia, Paz y Dolores. Ahora hablamos por las que callan, por las que callaron. Porque ya no habrá ninguna Patricia, ninguna Doris. Ninguna madre que sufra por pensar que no hizo suficiente. Ningún padre que crea que debió estar más atento. Porque no somos víctimas. Somos supervivientes. Cada vez que llegamos a casa sin que nos violen, cada vez que podemos enviar una vez más el mensaje. “Estoy bien, ya he llegado”. Sobrevivimos. Porque no nos morimos. Nos matan.

Marina Edel Pillois, alumna 3º curso del Grado en Trabajo Social. Universidad de Málaga

No hay comentarios:

Publicar un comentario