jueves, 22 de noviembre de 2018

DISCRIMINACIÓN EN LA ESCUELA Y CIBERBULLYING

La escuela es uno de los principales agentes de socialización de la persona, es uno de los espacios donde niños y niñas empiezan a desarrollar su personalidad, emociones, maneras de sentir, actuar y pensar, por tanto es un espacio que debe ser muy cuidado y prestar mucha atención en él, ya que si no se hace puede tener consecuencias negativas para los niños y niñas.
Fuente: https://www.slideshare.net/eriikpatii/bullyng-y-ciberbullyng
La discriminación es algo que lamentablemente está muy presente en la sociedad, pero cuando se da en los niños y niñas, las consecuencias son peores, ya que quienes la sufren pueden llegar a tener problemas como la baja autoestima, inseguridad, miedos e incluso provocar reacciones agresivas. Los motivos de la discriminación pueden ser por motivos físicos, por razones de etnia, por tener padres/madres homosexuales, por padecer alguna discapacidad, por motivos religiosos…  
La discriminación puede empezar a aparecer en forma de bromas, que en un principio se cree que es de manera inocente, pero que genera un dolor en quien es objeto de burla. Incluso en muchas ocasiones son los propios trabajadores del centro quienes discriminan, prestando atención a unos alumnos más que a otros.
Para poder combatir contra el problema de la discriminación en la escuela debemos conocer (padres, madres, profesores, directivos, trabajadores sociales…), las causas y las medidas que existen para eliminarla, para así poder poner soluciones ante este fenómeno y además que la sociedad sea consciente.
Primeramente, la escuela tiene que ser un espacio cuyos valores principales sea el respeto y la tolerancia, saber que todos somos diferentes y que eso no nos hace peor o mejor persona que nadie.
Desde mi punto de vista, esto se podría conseguir cambiando un poco el sistema educativo en el que vivimos. En las aulas, además de darse las asignaturas, también deberían trabajar con las emociones, sentimientos, ideas… de los niños y niñas, para que empiecen a conocerse a ellos mismo y también a los demás. También se debería de fomentar el trabajo en equipo, la cooperación de unos con otros, lo que daría lugar  a que todos se conocieran más y de esta manera aprenderían que no existen diferencias entre ellos, que si todos trabajamos juntos, los resultados serán mejores que si se trabaja de manera individual y competitiva.
Esto también es un tema que se debe de tratar en casa, los padres y madres junto a sus hijos, deben enseñarles a tener ``una mente abierta´´, porque en la mayoría de casos las acciones de cometen los niños y niñas en la escuela es algo que han visto en sus hogares y han aprendido de sus padres y madres.
Otro aspecto a tener en cuenta a día de hoy son las redes sociales, ya que las víctimas de la discriminación, aparte de sufrirla en la escuela, también lo viven en sus casas a través de las redes. Es decir el acoso sale de las aulas, pudiendo incluso ser anónimo y que dure las 24 horas del día.
Pienso que actualmente los niños y niñas acceden cada vez a edades más tempranas a las redes sociales y los móviles, y estos aparatos les acompañan todo el día. Los niños y niñas pueden ``esconderse´´ detrás de su móviles para burlarse de los demás y haciendo que se sientan más poderosos que los demás. Esto es lo que se denomina ciberbullying. Los niños deberían de poder acceder a dichas redes a partir de una cierta edad que se considere que sean más responsables (por ejemplo 16, 17 años) y si se tiene con menos edad, sus padres deberían de controlar dichas redes y móviles para evitar las situaciones de acoso y ciberbullying. Esto no se trata de vigilar o espiar a los hijos/as, sino que ellos puedan pedir ayudar o consultar las dudas que le puedan surgir.
En mi opinión pienso que todavía estamos un poco lejos de la solución para poder eliminar por completo la discriminación en la escuela y el ciberbullying, ya que se siguen dando muchos casos en la sociedad. Tenemos que aprender a guiar a los niños/as, hijos/as en cómo deben relacionarse con las persona, siendo la base de esta relación el respeto y la tolerancia. 

Mª Rocío Hernández Macías, alumna 3º Curso del Grado en Trabajo Social. Universidad de Málaga.

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