La asignatura de Trabajo Social con Mayores ha significado
un antes y un después en la percepción que teníamos acerca de este colectivo.
Durante el curso hemos aprendido a partir de diferentes técnicas de estudio
como han sido exposiciones, seminarios, clases teóricas, entrevistas, etc; y
cómo ha sido, es y será el fenómeno social que rodea a los mayores.
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| Fuente: https://www.flickr.com/ |
Desde un primer momento hicimos un estudio en profundidad
de los conceptos tanto de gerontología como de geriatría, las aportaciones
desde el Trabajo Social, como roles y estereotipos que se
tienen del envejecimiento. Durante las siguientes sesiones hemos comprobado que
la población mundial tiende al envejecimiento, por lo que este cambio
sociodemográfico exige la aparición de nuevas formas de intervención que cubran
la necesidad de cada vez una población más envejecida.
La población al ser cada
vez más envejecida a pesar de mantener las edades de jubilación entre los 65 ó
67 años, debe de tener una formación acerca de cómo afrontar este período, es
decir, actualmente la población se jubila a los 65 años y tienen una esperanza
de vida de unos 80 ó 90 años por lo que hay un espacio de aproximadamente 20 años en los
que pueden encontrar nuevas actividades; en cambio estos entienden la
jubilación como un período negativo de la vida. Esto se debe a que generalmente
es una etapa de deterioro en el que debes cambiar la rutina de toda una vida,
pasar a tener demasiado tiempo libre, sentirse solo, un estorbo en el caso de
tener familia y muchos no se ven capaces de buscar otro camino para completar
su día a día. Actualmente y también gracias a la asignatura, hemos podido ir
observando como el colectivo de estas personas mayores ha ido cambiando la
forma de pensar gracias a recursos de ocio como lo es el IMSERSO.
A día de hoy, la soledad es una necesidad importante que
tienen estas personas, debido al cambio en la estructura familiar y al
envejecimiento de la población. Muchas veces no se le da la importancia que
corresponde a cubrir la soledad y solo vemos las carencias físicas o visibles
que tienen estas personas y es necesario cubrir este aspecto, ya que mejora su
calidad de vida, su estado de ánimo y la refuerza para que siga manteniendo una
vida activa a pesar de la edad. Con el paso de los años, el índice de personas
mayores que aceptan el estar en una residencia para mejorar su bienestar,
sentirse acompañado y tener cubierta tanto sus necesidades físicas como
sociales, ha aumentado considerablemente. Es en ese punto donde nosotros como
profesionales tenemos que apreciar el gran abanico de oportunidades laborales
que la sociedad demandará en este ámbito. Por esa razón recomendamos a todos
los futuros estudiantes que escojan una asignatura como esta, quizás no es la
más llamativa, pero si una de las que más salidas profesionales aportará, al
mismo tiempo de conseguir un contrato obtienes una gran satisfacción personal
porque trabajar con personas mayores va de la mano a trabajar con la gratitud.
Uno de nuestros objetivos debe ser concienciar a la
sociedad de que las edades avanzadas son una oportunidad muy grande para disfrutar,
pero al mismo tiempo es una etapa a la cual se le tiene que dar importancia y
ofrecer unos cuidados. No podemos permitir en pleno siglo XXl que sigan
existiendo casos de personas mayores que no reciben una pensión digna, no
disfruten de una plaza en una residencia si la precisan o sin ayuda a domicilio
en sus hogares si este fuera necesario. Todos llegaremos a ser personas mayores
y como nos cuiden a nosotros depende del ahora y de todos.
(Entrada realizada por las alumnas de 4º Curso del Grado en Trabajo Social de la Universidad de Málaga. Carmen Ferrer Arrebola, Helena Núñez Vela, Nerea Picapiedra González, Laia Ponsa Adamuz, Laura Zea Perea)

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