Estas tres palabras que se encuentran en el título de esta entrada en nuestro idioma, y no solo en nuestro idioma significan Las vidas negras importan. Por qué digo que no solo en nuestro idioma, es sencillo, simple, tan fácil, como alejarnos de la tierra y observar el planeta. Si lo hacemos, y nos alejamos lo suficiente, ¿podemos ver alguna frontera?, ¿el aire se resiste a atravesar aquella frontera que nos delimita y nos pone un gentilicio en un documento? ¿Hay alguna diferencia si nos hacen una radiografía a personas de diferentes países? La respuesta es clara, no.
Este movimiento, ahora ya internacional, dio comienzo en 2013 por la muerte de Trayvon Martin y cogió más fuerza como movimiento nacional tras la muerte de Michael Brown y Eric Garner, llegando a la actualidad con la muerte de George Floyd. George Floyd quien murió a manos de Derek Chauvin al presionarle el cuello con la rodilla, impidiéndole la respiración, sus últimas palabras fueron mencionando a su madre y “I can’t breath”, “No puedo respirar”. Esta práctica duró ocho minutos y cuarenta y seis segundos.
Producto de este fallecimiento, se están viviendo manifestaciones no solo en Estados Unidos, dándose comienzo en Mineápolis y que han ido extendiéndose alrededor del mundo en países como Finlandia, Chile y México. Aunque en las redes sociales aseguran que no ha habido mayor protesta por causa de la pandemia mundial COVID-19 que se está llevando muchas vidas y mantiene en jaque a la población mundial.
El hecho que mayor repercusión está teniendo, como punto base del fallecimiento de George Floyd, es que están saliendo a la luz las injusticias que vive la población negra y la falta de confianza que tienen sobre el sistema judicial actual. Sistema que debería aportadles confianza ya que como dice su declaración jurada cuando se les hace la ceremonia a los y las policías “Juro lealtad a la bandera de los Estados Unidos de America y a la república la que representa, una nación, bajo Dios, indivisible, con Libertad y justicia. Señalando de forma específica Libertad y justicia para todos.”
Por otra parte, si le buscamos similitudes desde el punto de vista del Trabajo Social, según nuestro Juramento de Honor “El más alto espíritu justicia guíen mi conducta”, es decir, nosotras y nosotras también deberemos velar porque se cumpla la justicia. Justicia para todos, y tal y como menciona nuestra Constitución Española “Iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personas o social”. Como futuras trabajadoras sociales nos sumamos ante esta causa noble de defender los derechos que tienen atribuidos por el hecho de ser, seres humanos y porque Las vidas negras importan, TODAS LAS VIDAS IMPORTAN.
Escrito por Lady Sánchez Macías
Alumna de la asignatura Sistema Público de Servicios Sociales (2º Curso)
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